Atención hospitalaria del aborto en Illinois: Conozca al equipo de atención compleja de CAF

Al celebrar los 40 años de CAF, rendimos homenaje a los activistas y socios, tanto del pasado como del presente, que dan forma a nuestro trabajo y refuerzan el acceso al aborto.

Este mes, destacamos a algunos miembros del equipo de atención integral de CAF —Rachel, Ariana y Jenny— que apoyan a las personas que necesitan atención hospitalaria para el aborto con compasión, defensa y dignidad. Cada una de ellas aporta la perspectiva de haber crecido en estados donde el acceso al aborto ha sido prohibido o severamente restringido, y se basan en esas experiencias vividas para abordar su trabajo en CAF.

Ariana es de Indiana, donde los legisladores aprobaron una prohibición pocos meses después del caso Dobbs. Jenny es de Wisconsin, donde una «prohibición zombi del aborto» entró en vigor brevemente hasta que el Tribunal Supremo del estado la derogó en junio de 2025. Rachel creció en Florida, donde ahora es ley una prohibición de seis semanas, y considera que su trabajo en CAF es una forma de retribuir a la comunidad que la crió. Juntas, sus experiencias vividas refuerzan su compromiso con las personas que llaman para navegar por el cambiante panorama del acceso al abortotras el caso Dobbs.

¿Qué te llevó a dedicarte a este trabajo?

Ariana: «En la universidad no estaba segura de qué hacer con mi máster en Trabajo Social, pero fuera de clase colaboraba con Hoosier Asian American Power. Allí fue donde recibí por primera vez formación en profundidad sobre justicia reproductiva y me di cuenta de que ese era el trabajo que quería seguir haciendo. Los fondos para el aborto son muy diferentes de otras organizaciones: la forma en que las personas reciben apoyo directo sin que sea transaccional me inspiró mucho».

Jenny: «Estudié Estudios de Género y de la Mujer y siempre supe que el aborto era fundamental para mis creencias. Trabajaba en una universidad cuando se dictó la sentencia Dobbs, y los estudiantes me hacían preguntas que no podía responder completamente debido a la afiliación religiosa de la institución. Ese fue un punto de inflexión. Quería hacer más y quería quedarme en el Medio Oeste, donde el acceso es tan malinterpretado pero tan urgente».

Rachel: «Mi formación es en trabajo social y doula, con un enfoque en la justicia reproductiva. Apoyar a las personas en todas las decisiones reproductivas, ya sea convertirse en padres o no, siempre ha sido fundamental para mí. Crecí en Florida, y ahora me parece surrealista apoyar a tantas personas que llaman desde allí, sabiendo lo hostiles que son las leyes. Trabajar en CAF es una forma de retribuir a la comunidad que me crió».

¿Por qué es importante la atención hospitalaria del aborto?

Ariana: «Pueden surgir muchos obstáculos inesperados con la atención hospitalaria, especialmente cuando alguien espera acudir a una clínica independiente. Muchas personas llaman pensando que su cita será en Planned Parenthood o FPA, y luego, durante un examen médico, se les deriva a un hospital. Eso puede significar viajes más largos, estancias prolongadas y mucho estrés. CARLA ayuda a agilizar toda la asistencia que necesitan».

«También llevamos a cabo el Proyecto de Evaluación de Placenta (PEP), que conecta a las personas que llaman con centros de ecografía disponibles el mismo día si se necesita realizar más pruebas de imagen. A veces, esas pruebas confirman la necesidad de atención hospitalaria, pero otras veces significan que pueden volver a su clínica original. Esto reduce los retrasos y la confusión, lo que supone una gran diferencia».

Rachel: «Los casos hospitalarios suelen acarrear costes astronómicos, que en ocasiones pueden alcanzar los 20 000 o 30 000 dólares. Poder decirle a alguien que podemos aliviar esa carga, e incluso llorar juntos por ello, es increíblemente poderoso. Nuestras colaboraciones con los hospitales también me dan esperanza, porque hay proveedores y administradores que se preocupan profundamente por este trabajo y lucharán contra el sistema junto a nosotros».

Jenny: «Para mí, lo que es único es que las llamadas al hospital nos permiten humanizar una experiencia que, de otro modo, podría parecer estéril. Las personas necesitan espacio para procesar sus emociones, además del procedimiento. Les ayudamos a poner nombre a lo que están viviendo como atención al aborto y les tratamos con humanidad en un entorno que no siempre ofrece eso».

¿Dónde encuentras alegría o estabilidad en este trabajo?

Ariana: «Ver cómo la gente apoya públicamente los fondos para el aborto me da esperanza, ya sea porque mis propios amigos o familiares comparten publicaciones de CAF, o simplemente porque la cultura en general reconoce nuestro papel. Esos momentos me recuerdan que los fondos para el aborto están cambiando el debate».

Jenny: «Sinceramente, son los pequeños momentos humanos. A veces nos reímos por teléfono, o recibo un mensaje de texto sobre alguien que llama para probar la pizza de masa gruesa de Chicago o que ve el Bean por primera vez. En medio de días realmente difíciles, esos recordatorios de que solo somos personas conectando entre sí me ayudan a seguir adelante».

Rachel: «Encuentro energía en nuestros aliados: el personal del hospital y los voluntarios que se unen para eliminar barreras. Un ejemplo es nuestro nuevo «Programa de adultos responsables», en el que los voluntarios se reúnen con los pacientes después de la anestesia para asegurarse de que llegan a casa sanos y salvos. Es una solución muy sencilla, basada en la ayuda mutua, y me demuestra cuántas personas están dispuestas a echar una mano».

¿Qué te gustaría que supieran tus seguidores?

Rachel: «Lo cara que es la atención hospitalaria. Cubrir una factura de 10 000 dólares puede cambiarle la vida a alguien, y con el apoyo de CAF, hemos podido hacerlo».

Jenny: «Que todo lo que hacemos a veces tiene que hacerse en otro idioma. Yo traduzco del español, pero también utilizamos servicios de interpretación telefónica. Esto significa que el trabajo puede llevar dos o tres veces más tiempo y requiere creatividad. Pero asegurarse de que las personas entienden los cuidados que reciben es parte de su empoderamiento».

Ariana: «Me gustaría que la gente supiera cuánto esfuerzo se dedica a garantizar una atención sanitaria fluida cuando los planes cambian repentinamente. Algo tan sencillo como derivar a alguien a una ecografía el mismo día puede suponer la diferencia entre seguir con el plan previsto o enfrentarse a días de retrasos».

Cada día, Rachel, Ariana y Jenny demuestran que el acceso al aborto es algo más que una cuestión de financiación. Se trata de generar confianza, validar las experiencias de las personas y garantizar que la atención sea compasiva, culturalmente competente y libre de estigmas.

¡Apoye al equipo de CARLA! La atención hospitalaria para el aborto puede costar decenas de miles de dólares. Tu inversión en CAF ayuda a cubrir estos gastos que cambian la vida y garantiza que todas las personas que llaman reciban compasión, dignidad y apoyo. Dona aquí.

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